TECNOLOGÍA DE CAC
La tecnología de Captura y Almacenamiento Geológico de CO2 (CAC) tiene potencial para representar un papel clave en la reducción de emisiones de CO2, tal y como requieren los compromisos internacionales. A largo plazo, la eficiencia energética y las energías renovables son las mejores soluciones sostenibles para garantizar tanto el suministro de energía, como su mantenimiento. La cartera de soluciones consideradas para la reducción de emisiones debe también incluir la captura de CO2 de instalaciones industriales y su almacenamiento en formaciones geológicas si se quiere alcanzar el objetivo de reducir en un 50% las emisiones a nivel mundial para 2050. La implementación de tecnologías CAC permitirá a Europa aprovechar al máximo sus reservas autóctonas de carbón, petróleo y gas. Además, los avances en el campo de la CAC otorgarán a la industria Europea importantes oportunidades de mercado en una tecnología con creciente relevancia mundial.
La tecnología de CAC consta de tres etapas:
Etapa 1: Captura de CO2
Las emisiones de CO2 de plantas industriales (principalmente centrales térmicas de carbón y gas natural) se capturan y separan del resto de componentes principales. El proceso de separación se denomina captura de CO2. Existen tres tecnologías diferentes de captura de CO2: precombustión, postcombustión y oxicombustión.
Etapa 2: Transporte
El CO2 capturado es transportado a lugares adecuados para su almacenamiento. El transporte del CO2 seco y comprimido se realiza mayoritariamente por tuberías terrestres, aunque el uso de cargueros y camiones es igualmente viable.
Etapa 3: Almacenamiento
El CO2 se inyecta para su almacenamiento en formaciones geológicas apropiadas a más de 800 metros de profundidad. Con las condiciones de temperatura y presión a esa profundidad, el CO2 se comporta como un líquido. El CO2 se puede inyectar en yacimientos agotados de petróleo y gas, acuíferos salinos profundos o en capas de carbón inexplotables.